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lunes, 2 de junio de 2014

Si la cosa va bien me como la cabeza pensando en antes de darme cuenta irá mal. Si la cosa va mal no paro de pensar intentando encontrar una solución.

Hay cosas que no se deberían permitir cuando tienes una oposición a la vuelta de la esquina... o cualquier cosa importante. Nuestras cabezas deberían tener un interruptor para cada aspecto de nuestra vida para poder activar y desactivar cuando nos dé la gana. Eso es así.

Cuando una circunstancia da más vueltas que una lavadora centrifugando deberíamos poder decir "basta" y que ese "basta" fuese de verdad. Lo difícil es decir basta y llevarlo a cabo. ¿Cuántas veces has dicho "hasta aquí" y al levantarte al día siguiente has vuelto a cambiar de parecer?

Hace mucho que perdí la cuenta de cuantas veces he tirado la toalla porque siempre la vuelvo a recoger y, joder, de tanto agacharme ya me está dando lumbago.

Por favor, señores científicos, ahora que todo está en vuestra mano, ahora que somos semidioses y hacemos lo que queremos con las mentes y los cuerpos, no me jodáis e inventad el puto interruptor.

domingo, 27 de abril de 2014

Ñoñeces

A veces me pongo ñoña y escribo cosas aquí: http://grisyrojo.wordpress.com/
Sé que informar no vale de mucho, pero si queréis pasar y llamarme moñas estáis a tiempo. 

Buenas noches. 

martes, 18 de febrero de 2014

El síndrome del led verde

Lo confieso. Lo tengo. Tengo un problema con la puta lucecita que se enciende en mi teléfono cada vez que me llega una notificación. En especial cuando se enciende de color verde.

Repasemos:
Color blanco: Tienes un wassazo.
Color morado: Tienes un wassazo de un grupo (este ni lo ves venir porque los tienes todos silenciados)
Color azul: Notificaciones de Facebook, e-mails, llamadas perdidas y SMS (casi siempre publicidad del Bodybell)
Color verde: DM en Twitter, mención en Twitter, privado de facebook, Telegram.

Me parece la mierda (tal que así) que se utilice el led verde para cosas que me ponen nerviosa. Sé que también existe la opción para que el led se encienda amarillo pero nunca lo he visto porque ninguna aplicación se ha molestado en ponerlo como color por defecto nunca.

Además me pasa que, a veces,  pongo el teléfono en la mesa y me parece ver la lucecita parpadeando (en verde, claro) y me hago ilusiones y luego resulta que no está luciendo, que no hay ninguna notificación y me siento monguer. Y sola. Me siento sola y monguer. Por suerte, no me siento gorda y no tengo el pack completo.

(Ojito a las mierdas que puede una llegar a hacer con una tablet mala)


Decidme que a vosotros también os pasa. He visto que en un día he recibido 16 visitas (y juro que ninguna ha sido mía), así que no os hagáis los muditos y hablad, copón.

lunes, 17 de febrero de 2014

Yo tenía un blog

Entre otras muchas cosas, como la vergüenza, por ejemplo. Supongo que, con los años, todo va quedando por el camino.

El caso es que, por lo que se ve, mis amigos me han visto estresada últimamente y me han recomendado que vuelva a esto y a que escriba mierdas sólo para sacármelas de dentro. Dicen que ayuda pero no sé hasta que punto será cierto.

Sea como sea, aquí estoy. A las 4:20 de la mañana. Lo normal. Espero que esto sea como montar en bicicleta. Ya mañana, si eso, empiezo.


lunes, 1 de julio de 2013

297

Ese fue el número que me otorgaron en las listas para la zona pit del concierto de Springsteen en Gijón. Cuando llegué el lunes 24 fuimos derechas al Molinón a por nuestro numerito. Un señor muy amable me guió un poco con el asunto, ya que llegamos justo después del pase de las 6 de la tarde y no había manera de encontrar a la gente que se encargaba de organizar las listas. Hasta que no tuvimos nuestro numero en la mano ese señor no se separó de nuestro lado, cosa que se agradece muchísimo.

El martes tuvimos tres pases (a uno de ellos nos presentamos con las maletas porque teníamos reserva en un hotel distinto y no nos daba tiempo a cambiar los bártulos de sitio). Tras uno de los pases acudimos a un bar con las paredes repletas de fotos de Springsteen. La camarera, al saber el motivo por el cual estabamos allí nos trató con una amabilidad increíble, compartimos historias de fans y nos consiguió un par de pósters.



La noche del martes la empleamos en ir a un concierto benéfico tributo a Springsteen que ofreció George Mileson para ir calentando motores, no si antes hacer migas con el guardia de seguridad del casino de Gijón (que hasta llego a decirnos por lo bajinis que el chófer de Springsteen estaba dejándose los cuartos en el casino... y que el señor no entendía ni papa de español). Lo recaudado con las entradas del concierto de George iba destinado a ayudar a niños con cáncer, al igual que su disco tributo, Leap Of Faith. ¿Cómo no iba yo a comprar el disco? El concierto fue genial. George, armado con su guitarra acústica y unas cuantas armónicas nos deleitó con las canciones que le habían pedido vía Facebook y terminamos todos encantadísimos. Al terminar el concierto nos pidió que nos quedásemos un rato a tomarnos algo y charlar un poco, así que así lo hicimos. Compramos su disco y salimos de allí con los discos firmados, un puñado de besos y abrazos, fotos, una charla más que agradable y una sonrisa de oreja a oreja. Ese concierto no nos pudo dejar mejor sabor de boca. Ya estoy deseando volver a ir a uno de sus conciertos.





Y el miércoles... día D, o B, o el día que Gijón se convirtió en La Tierra Prometida. Primer y último pase a las 10 de la mañana. Ya no nos podíamos mover de allí.Una hora más tarde nos meten en una zona vallada a unas 1000 personas, mal asunto para hacer visitas al baño y demás. Pero me cuidé de beber el agua justa para no tener que estar echando viajecitos cada dos por tres. En la cola conocí a una familia catalana, una inglesa (justamente la del niño que subió al escenario a echarle agua a Springsteen), una señora americana que nos contó sus aventuras en conciertos anteriores  y unos gallegos detrás. Es increíble el buen rollo que hay en esos momentos. Incluso en la cola del baño estuve hablando con la gente y flipaba con la chica que me contaba que estuvo en tres conciertos de Springsteen en New Jersey.  Me encantan esos momentos, cuando sabes que hay otra persona que siente lo mismo que tú cada vez que escucha a ese hombre cantar, gente cuya banda sonora es un disco de Springsteen y que no le importa pasar 10 horas al sol para poder rozarle con la punta de los dedos durante una milésima de segundo para comprobar si es de verdad.

Cerca de las 4 de la tarde pasaron los de la organización (Greg, vaya) a ponernos un sello en la mano, no sé muy bien por qué.  A las 5 nos ponen las pulseritas (Greg, otra vez, ese americano que siempre responde con un gracias a otro gracias) y nos meten en un redil aún más pequeño.  Desde las 10 de la mañana nos tuvieron bajo un sol de justicia sin podernos casi mover. Raro fue el que no terminó con los brazos quemados.

Seis de la tarde, hora de la apertura de puertas. Sentadas en nuestro sitio, tercera fila al lado de la primera plataforma lateral, socializamos un poco más con la gente que había cerca. Un gallego de Santiago que iba al concierto de París, una chica diciéndome que antes de que terminase el concierto ya estaría deseando repetir eso de volver a estar en el Pit y que no me preocupase por los empujones, que al final la gente se calma. Conocí la historia de una familia que llevaba más de 50 conciertos a sus espaldas (y que me ofreció comida y todo), llevaban desde el 88 asistiendo a todos los conciertos de Springsteen a los que podían, sus hijos se habían criado con esa música y la disfrutaban tanto o más que sus padres. A mi  esto me despierta una admiración y una envidia (sana) enorme, ojalá mis padres hubiesen sido así, ojalá yo, algún día pueda ser así. 

No hubo pre-show y a mi me entraban ganas de ir al baño justo cuando alguien gritó y se produjo una avalancha humana, aun se desconoce el motivo, pero si no me llego a poner en pie me arreglan el cuerpo a base de bien. Decidí armarme de valor e ir al baño tras una chica con una camiseta roja que estaba detrás de mi… Ni que decir tiene que la perdí antes de echar a andar y que encontró su sitio antes que yo, eso sí, al llegar estaba ella y todos los que tenía al lado llamándome valiente por haber sido capaz de volver a mi sitio. Esas cosas molan y ya está.

Empieza el concierto con My Love Will Not Let You Down canción que muchos conocen como “Lololo loló lololó” y canción que el público parecía cantarle a Springsteen y a toda la E Street Band. Tres horas y media de saltos, voces, emociones y algún que otro empujón. Puedo decir que tuve a Bruce tan cerca que puedo afirmar que es de verdad. Siempre he dicho que si voy a un concierto y no llevo una cámara encima no lo disfruto… Springsteen me ha demostrado una vez más que me equivocaba. Llegó un momento en el que después de que el pobre hombre que tenía delante se llevase a casa tatuado el objetivo de mi cámara en su espalda dije “basta, estoy hasta las narices de estar ajustando que si el diafragma, que la si obturación, el ISO y la madre que los parió, quiero disfrutar de lo que tengo delante” y dejé de sentir la necesidad de ver medio concierto a través de la pantalla de mi cámara. Algo que hasta ese momento había sido siempre impensable para mí. Estar allí en la zona del Pit es algo enorme, si Bruce canta una canción y miras a la persona que tienes al lado aunque no la conozcas de nada sabes que es lo que está sintiendo, sabes qué es lo piensa, cruzáis una sonrisa de complicidad y cada uno a lo suyo. 


El recopetín llegó al final, después de una juerga increíble con Twist and Shout y un rato después de tocar la tan ansiada Drive All Night, Bruce y la E Steet Band se despedían definitivamente… Entonces Bruce se paró en seco, se quedó pensativo por unos segundos, se dio la vuelta, enganchó la guitarra acústica y la armónica nos dijo lo mucho que nos quería (si nosotros pudiésemos contarte, jefe…) por estar allí estando las cosas tal y como están, dedicó la canción a Cáritas (o Caritas según él) y empezó a sonar Thunder Road. Lloré como una imbécil. No podía cantar con él, no podía moverme, sólo podía estar ahí, mirándole cantar mi canción. Porque mira, lo siento, pero esa canción era para mi y para nadie más. Me atravesó y me partió el alma en mil y eso solo puede hacerlo una canción especial, tu canción. Al terminar el concierto una mujer a mi lado (con la que bailé el Twist & Shout y que llegó a mi lado tras el último empujón cuando Bruce se acercó hacia nuestra plataforma y yo ya estaba en segunda fila) al verme llorando me abrazó y me dijo “es admirable lo tuyo. Te estaba mirando desde ahí detrás y te las sabes todas. Es increíble la capacidad de este hombre para transmitir tanto con una canción.” Le comenté que esa era MI CANCIÓN y que incluso la llevo tatuada y la mujer con los ojos algo brillosos me dijo: "ese es el regalo que Bruce te ha hecho esta noche. Esa canción es tuya y la ha cantado para ti y para nadie más. Quédate con eso, quédate con ese sentimiento” y, claro, volví a echarme a llorar y ella volvió a abrazarme y a decirme lo encantada que estaba por haber coincidido conmigo. Me sentí tan orgullosa de mi canción, de tener el privilegio de poder llevarla conmigo allá donde vaya… Ojalá algún día vosotros seas capaces de sentir todo eso que sentí yo, porque no puedo describirlo y aunque pudiese no lo entenderíais. 


El concierto terminó y fuimos en busca de la gente que organizaba nuestra lista del pit para darles las gracias, hablar un poquín y hacernos la foto de rigor. 

Puedo decir que Bruce lo ha vuelto a hacer, me ha vuelto a dar una razón para creer y, además, un Thunder Road acústico. Aunque me haya visto a mi misma arrastrando el ojete por todo el aparcamiento del Molinón  durante más de ocho horas, me haya quemado y haya descansado poco y mal no me escucharéis quejarme, porque todo esto ha merecido la pena y sus más de 800 kilómetros. Springsteen nunca defrauda y repetiré en cuanto me sea posible, por supuesto. Sé que sale caro, pero cada vez que pago 80 euros por una entrada sé que disfrutaré como si valiese 800 y que merece la pena todo con tal de estar allí. Y es que, simplemente, las canciones del Boss no se escuchan, se sienten. 

miércoles, 27 de marzo de 2013

La crisis del cuarto de siglo

El otro día se me echó encima la crisis del cuarto de siglo, así, sin avisar. Estaba tan tranquila leyendo, y normalmente marzo suele ser un mes lleno de cumpleaños de familiares y entre unas cosas y otras se me hace difícil pararme a pensar 5 minutos, pero cuando empecé a hacerlo... malo. Fue bastante malo.

Ya tengo 25 y la cosa empieza a sonar seria. Cuando dices "tengo 20" o "tengo 23" te da todo un poco igual, pero cuando parpadeas te das cuenta que tienes 25 y que has pasado más de un cuarto de vida haciendo más bien poco. Será por las condiciones en las está el país, pero llegar a los 25 y no haber encontrado un trabajo digno es algo que me hace sentir inútil.

Luego llega el día de tu cumpleaños y tus tías empiezan con las prisas: "Con que ya tienes 25, ¿eh? Pues yo con un año más ya estaba casada" y aunque el tema amoroso sea algo que me la traiga bastante al fresco me da por pensar en eso de que la gente de la generación anterior ya tenían prácticamente la vida hecha. Y llegados a este punto no lo voy a negar, me da cierto miedo vivir en un perpetúo "¿y ahora qué?".

Así que todo esto me ha dado un poquito más de fuerza para darle un empujón más al proyecto "No nos vamos, nos echan" que se basa en salir por patas de este país para poder encontrar algo a lo que poder agarrarte y te dé algo de estabilidad aunque no sea por muchos años.

Así que... Happy Birthday to me.

domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Ganar dinero en Internet?

Sí, sé lo que estáis pensando: "esta viene una vez al año a soltarnos un rollo macabeo para luego volver a hacerse la loca otro medio hasta que aparezca con alguna mierda que no voy a leer". Aunque igual por el título de la entrada solamente pensáis que me han hecho algún chanchullo en la cuenta, pero no. Soy yo, la tonta de siempre, os lo prometo.

¿Por qué esta entrada y no una que explique lo bien que se me da comer bizcocho de limón? Porque lo digo yo. Y ya está. Sé que muchos estaréis en mi misma situación y me refiero a lo del bizcocho de limón. Nos engañaron como a tontos. "Estudia", decían  "mañana podrás ser alguien y vivir decentemente", decían. Y aquí estamos, parados, con una carrera y mil tontás en la cabeza que no ofrecen la suficiente diversión como para dedicarles más de un día... y lo que es peor, todo eso, no da dinero.

En vista de todo esto pensé (sí, a veces ocurre): ¿Por qué no miro alguna cosa de estas que hay tan modernas en internet para ganarme unos eurillos? Y puse manos a la obra. Os prometo que estas cosas nunca me han ido y siempre he pasado de meterme en asuntos raros de este estilo. Una amiga me invitó a BERUBY. Es sencilla y pagan por Paypal, no tienes que conseguir ningún mínimo para solicitar el pago. En cosa de un mes yo llevo 5 euros. No son muchos, pero menos te dan por ver Sálvame y hay gente que lo hace. Puedes encontrar descuentos en un montón de compras online o puedes ahorrar algo también viendo vídeos, registrándote en alguna que otra página e incluso buscando en Yahoo.

Otra de mis opciones fue CONSUPERMISO. Aquí, normalmente, te dan dinero por leer correos. En alguna ocasión te envían alguna encuesta pero ya está. Eso sí, en esta página la cosa va un poco lenta. Porque te piden que alcances un mínimo de 30 euros para solicitar el pago.

Y ya está. Tampoco estoy en veinte páginas porque tampoco es una cosa a la que me agrade demasiado dedicar tiempo, pero si buscáis por ahí, hay algunas que también ofrecen dinero por responder encuestas. Todo sea por sacar unos ahorrillos en estos tiempos tan malos.

Espero que no me mandéis a tomar vientos por esta entrada, está aquí a modo de recomendación, para quien la quiera. Si queréis intentar sacarle provecho, adelante.

jueves, 21 de junio de 2012

Mejor que en la mismísima tierra prometida

El Boss, hizo historia este domingo dando el concierto más largo de su carrera, ¿y sabéis qué? Que yo estuve allí.

Han pasado más de 15 años desde que me declaré fan de Springsteen, los mismos que he estado deseando poder verle en directo. Compré mi entrada con más de seis meses de antelación y desde ese día han habido mañanas que solo sentía que merecía la pena levantarse de la cama por poder tachar un día más en mi calendario. He sentido como los días se arrastraban poco a poco y como mis nervios iban aumentando... y es que esperar algo durante 15 años te genera muchísimas expectativas, esperas que todo salga perfecto e intentas cuidar tener todos los detalles preparados con semanas (o meses) de antelación esperando que nada te lo joda en el último momento. Lo que no te esperas es que las cosas salgan mejor de lo que esperabas.


Casi cuatro horas de concierto en las que lloré (sí, como una magdalena y sin miedo a tener que salir en barca), reí, bailé y grité como nunca antes lo había hecho. Lo sentí todo, allí desde mi asiento. La entrada fue cara, sí, estamos de acuerdo, pero sentirte tan feliz y cumplir un sueño que llevas años persiguiendo es algo que jamás se podrá comprar. Han pasado casi cuatro días desde aquel concierto épico y, aunque le he dado vueltas, aún no soy capaz de expresar todo lo que sentí allí.


Y, sí, me acordé mucho de Nacho, muchísimo. No diré que eramos amigos porque no lo eramos, pero eramos conocidos y a pesar de eso cuando me enteré de su muerte me tiré todo el día llorando. Imaginaos el tamaño de mis lagrimones cuando Springsteen, demostrando una vez más lo grande que es, le dedicó The River.




Springsteen nunca falla, no me voy a cansar de decirlo. Jamás volveré a vivir algo así y por eso haber estado allí, ese día, merece la pena todo. Nadie sabe el poder que tiene una canción hasta que no la vive, hasta que la siente suya y hasta que no nota ese cosquilleo recorriéndole el cuerpo mientras le asoma una lagrimilla al escucharla en directo. Y, sin lugar a dudas, esta es la mía:



miércoles, 18 de enero de 2012

redescubriendo un grande

Algunos lo sabéis, otros no, a otros os tocará los pies, pero soy muy fan de Ricky Gervais desde hace un tiempo. Podríamos decir que el año pasado vi la gala de los Golden Globes por él, vi un par de películas suyas e incluso me vi el primer capítulo del The Office inglés (y sólo el primero, porque el Dwight inglés no me termina de caer bien).

Le llevo persiguiendo por Twitter desde hace un tiempo, descubrí que era un amante de los animales y me emociono cuando le veo subir una foto con un perrete o un gatico. Así soy yo, de las que creen que la regla básica para ser buena gente es querer a los animales.



El caso, es que desde hace un par de días estoy repasando (aunque algunos los veo por primera vez) el material que hay sobre el señor Gervais en Youtube, y sinceramente cada día me gusta más.





Podréis pensar "hostias, es cruel", sí, lo es, y quizá eso es lo que más gracia me hace de todo. Si no podemos decir lo que pensamos usando el humor, ¿entonces cómo? Hay quien piensa que siempre hay ciertos temas tabú a la hora de hablar, ya sea en serio o no, pero si no aprendes a reirte de todo, ¿qué te queda?

Pensádlo y adorad a Ricky.

lunes, 9 de enero de 2012

Su gripazo, gracias.

Cuando mi tía me dio el regalo de Reyes debió preguntarme: "¿lo quieres con gripe o sin gripe?" el caso es que no debí entenderla y ahora mismo sé como se siente un geranio. Si alguien pudiera ver lo que hay ahora mismo dentro de mi cabeza encontraría un mono vestido de botones tocando el tambor y ya.

Y los síntomas tenían que empezar HOY. Llevo dos semanas diciendo "el papeleo para la beca de auxiliar de conversación lo dejo para mañana" y hoy que no he tenido más remedio que ponerme al lío, redactando escritos en inglés, escaneando títulos y rellenando formularios mientras me siento como si me hubiese intercambiado el cerebro con Belén Esteban o con cualquier otro tertuliano del corazón. Y así pasa, que me pongo a leer el BOE para ver donde tengo que mandar los papeles y no me entero de nada.

Recuerdo que el año pasado lo hice todo en Ciudad Real en compañía de Fer y Bea, pero como es lógico no me compensa pagar 10 euros (gracias a la Cospe por quitarnos el canet joven, así es como avanza el país... no tengo bastante con no tener trabajo que ahora tengo que pagar más para desplazarme) de autobús para llevar un papel al Registro.

Estoy cabreada. Y mucho. Así que os dejo una foto de mi primo Ficus, porque probablemente él será capaz de daros más conversación que yo.



domingo, 1 de enero de 2012

Y tú, ¿qué has hecho este año?

Yo este año he perdido el tiempo esperando lo inesperable. He reído más que llorado y he soñado más que he vivido. He sacado tiempo para que unos cuantos entendidos me hayan podido colgar el título de Diplomada y, sobre todo, he crecido. Pero no he crecido a lo alto o a lo ancho, he crecido como persona conociéndome y conociendo a otros. He intentado responder preguntas que nunca antes quisieron ser contestadas.

He ganado historias que contar a la vez que perdía el sueño, aunque a ti te perdí antes de ganarte. He pasado días enfadada con el mundo con el único escudo que me ofrecían mis sábanas, poniendo la música a todo volumen deseando fundirme con ella y desaparecer cuando alguien decidiese darle al OFF. Otros días me he limitado a esconder los problemas y disimularlos con una sonrisa… e incluso, a ratos, he logrado librarme de toda preocupación.


He hecho planes que se han desvanecido antes de poder cobrar consistencia. He tenido mucho tiempo libre para poder echar la mirada atrás -y recordar los días en los que intentábamos arreglar el mundo a martillazos con un café en las manos, una Coca-Cola, una caña o un montado de tortilla o durante aquellas caminatas interminables que nos dejaban las manos heladas- no siendo capaz, en más de una ocasión, de ver el ahora, lo que tenía delante de mis narices.

¿Qué le pido al nuevo año? Que sea un poco menos cabrón, para empezar, y que me devuelva toda la suerte que me ha ido quitando durante estos casi 24 años. Un trabajo, un salario y poco tiempo para pensar. Más risas, menos llantos, más conciertos, menos tú y más nosotros. Espacio para poder hacer cosas de las que pueda arrepentirme. Madurez para todo aquel que la necesite y menos juegos en los que sólo he aprendido a perder.

Este año no hay lista de buenos propósitos porque ya no quedan cuentas pendientes ni cabos por atar. Este año estreno libro con todas las hojas en blanco… ni tan siquiera mi libro tiene cuadrícula o líneas, lo que ponga y como lo disponga es cosa mía y de nadie más.





domingo, 22 de mayo de 2011

A veces no sabes que has cruzado una línea
hasta que ya estás al otro lado,
y entonces...
entonces ya es demasiado tarde.

domingo, 15 de mayo de 2011

Declaro el domingo como el día oficial de la bajona.


(Esto no lo arregla ni tu sonrisa)

domingo, 8 de mayo de 2011

¿Por qué "A la sombra de los pinos"?

¿Y por qué no? Sé que puede sonar ridículo, absurdo, tonto y un sinfín de calificativos que no vienen a significar nada bueno. Me lo han preguntado varias veces y siempre entre risas... ¿Veis? Esa es su función. ¿Qué cómo se me ocurrió? Pues no lo sé muy bien. Supongo que es uno de esos flashazos que te vienen a la mente cuando el aburrimiento es lo que manda.

Hace poco en la asignatura de Nuevas Tecnologías que dabamos en la universidad tuvimos que crearnos un blog y cuando la gente andaba en busca de plantillas abrí la dirección de este blog en mi iPod para mostrarles la mía. Mis compañeros se fijaron más en el título que en la plantilla o las entradas y se echaron unas risas, y, sinceramente, a mi, provocar una sonrisa me parece una de las mejores cosas del mundo.

Así qué, ¿por qué no?

P.D.: Llevo tanto tiempo sin publicar nada que no recuerdo las etiquetas que solía utilizar... Bueno sí, de una sí que me acuerdo...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Cuántas veces?

¿Cuántas veces te has prometido que no volverá a pasar?
¿Cuántas veces te has dicho a tí mismo que no volverán a hacerte daño?
¿Cuántas veces te has decidido a olvidarle?
¿Cuántas veces te has jurado no volver a mirar sus fotos?
¿Cuántas veces has intentado no dirigirle la palabra?

¿Y cuántas veces lo has conseguido?


Ahora pon el contador a cero y empieza otra vez.

domingo, 17 de octubre de 2010

Series americanas que no falten

Reconozco que lo más interesante que he hecho este verano ha sido ponerme al día con las seríes que sigo y también empezar a ver otras nuevas. Mi ilusión era empezar con Los Soprano (en la que por cierto está Steven Van Zandt, guitarrista de Springsteen, que es un dato que dejo caer), pero no tuve tiempo.

Empecé antes de terminar el curso viendo The Big Bang Theory (en V.O.S.E.) me enganché, me ví las 3 temporadas y estoy esperando hacer un hueco para empezar con la 4ª en cuanto pueda, y lo mismo me pasa con Modern Family, es una serie genial y la 2º temporada ya está en marcha.


De todos modos, 3 temporadas de una serie con capítulos de 20 minutos me la puedo ver en poco tiempo (pongamos dos semanas o incluso menos), así que al ver que la mayoría de mi TL en Twitter estaba revolucionado con True Blood la empecé también. He de reconocer que esta serie no me hizo demasiada gracia al principio, pero la seguí y cuando iba por el capítulo 5 de la primera temporada ya estaba demasiado enganchada para dejarla. Lo bueno de esta serie es que se emite en verano, con lo que tiempo de estudio no me va a quitar. (Ah, y que sepáis todos que Sookie es gilipollas, así, en resumen).


Y el mejor descubrimiento de todos fue The Office. Steve Carell es un cómico que me entusiasma sobremanera y normalmente siempre he intentado estar al día de las películas en las que actuaba, y algo había visto de The Office mientras hacía zapping (señores de La Sexta, sepan ustedes que han cometido un error increíblemente grande eliminando esa serie de su programación). Recuerdo que al ver el primer capítulo entero me quedé como "¿ehto-qué-é?" pero a la vez me hizo gracia. Yo misma en mi afán de avanzar más rápido que los capítulos que estaba viendo me spoileé y, curiosamente, hizo que me interesara aún más y que me prohibiese a mi misma volver a mirar nada sobre la serie en Internet hasta que no la terminase, también.


Me puse al día con House de mis amores. Serie que sigo desde que estaba en el instituto. He de reconocer que en esta serie hay capítulos que me han marcado especialmente y que podría ver mil veces sin llegar a cansarme (como el 3x12 One day, one room). Llevaba casi una temporada de retraso y eso era imperdonable. Luego me actualicé con How I met your mother y Dexter. Ésta última tiene la habilidad de mejorar con cada temporada que pasa por increíble que pueda llegar a parecer aunque, estos últimos capítulos de la 5ª temporada tienen escenas que me antojan un tanto desagradables ya.


Podría decir que la peor parte se la lleva Mad Men. Para mi gusto es aburrida y sosa. Los capítulos se hacen demasiado largos y cuando terminan te quedas igual que al principio. Llegué hasta el capítulo 5 de la 1ª temporada, y mucho fue. Simplemente me parece infumable. Mucha gente me ha recomendado que siga, que luego la trama se complica y la cosa se pone un poco más interesante... pero no sé yo.


Y sí, todos deberíamos guardar un minuto de silencio por la desaparición de Lost. Que por cierto, por si no os habéis dado cuenta, el épilogo que dura 12 minutos vale más que todas las 3 últimas temporadas juntas. Y sí, a mi sí me gustó el final... y lo entendí.

martes, 21 de septiembre de 2010

Que no siga siendo un sueño

Por unos segundos le había perdido de vista, pero sabía que no podía estar lejos, así que se giró mientras la banda seguía tocando y le vio detrás de ella, a escasos metros, sonriéndole como si todo lo demás careciese de importancia. Ella, juguetona, le propició un golpecito en la mejilla entre risas: "¡Esta te la devuelvo, ya lo verás!" excalmó él sin poder ocultar su sonrisa ni un sólo segundo.
Ella le miró, se situó delante de él y extendió sus brazos, él se acercó y al abrazarse ella se alzó un poco de puntillas para besarle en el mismo sitio en que segundos antes le golpeó suavemente, tan suavemente que más que un golpe podría haberse considerado una discreta caricia. Él la estrechó contra su pecho a la vez que ella se acercaba a su oído diciendo: "Me siento tan bien... Aquí, ahora... contigo. Es como si nada pudiera hacerme daño"

...Y entonces sonó el despertador.

lunes, 9 de agosto de 2010

Si le llaman el Jefe... por algo será.

No recuerdo el día en el que escuché la primera canción suya, sólo sé que con 9 años mataba por tener una copia del Born in the USA entre mis manos, y la conseguí. Rallé el disco en pocas semanas, me aprendí las canciones a mi manera y las canturreaba a todas las horas del día. Forré mis carpetas con la foto suya que aparecía en la Encarta 99 y mis compañeros del cole me miraban mal por ello mientras me preguntaban que quién era aquel señor y por qué llevaba una foto suya y no una de Brad Pitt como el resto de niñas de mi edad.

Al llegar del cole por las tardes me ponía a merendar delante de la tele, porque era la hora en la que ponían los videoclips musicales en TeleValdepeñas (nunca han destacado por tener una buena programación... Ni el presentador que embalsaman después de leer unos folios con noticias de deportes tampoco ha mejorado con los años), siempre eran los mismos y siempre ponían 4 de Springsteen: Born in the USA, I'm on fire, Born to Run y Dancing in the dark. Raro era el día que no terminaba pringando el mando del vídeo con el chocolate de la merienda porque siempre tenía que estar alerta para grabarlos cuando salieran.

Después de crecer con su música y marcar momentos inolvidables y con casi toda la discografía en la estantería que ahora mismo me queda a la derecha me pongo una meta: ir a un concierto de Springsteen antes de morir. Y es un encuentro obligado por todas las cosas buenas que me han pasado por su culpa en este tiempo y, además, la compañía... ya está elegida.

Sólo creo en lo que veo y sobra decir que, para mí, Dios toca la guitarra y se llama Springsteen. Si el Boss te manda callar, te callas y si tiene la culpa de algo siempre será de algo bueno. ;)

martes, 6 de julio de 2010

Porque sí



No quiero ser igual de hipócrita que la gente que me rodea y eso molesta, y, lo que es peor, tampoco me gusta callar la verdad.
Estoy haciendo de esta canción un himno últimamente.

martes, 22 de junio de 2010

Google, tú antes molabas

Hoy no podía acceder a mi blog, porque los señores de Google habían decidido inhabilitar mi cuenta. Me he quedado sorprendida cuando me decía que mi blog había sido eliminado. La verdad es que no es un gran blog, no tengo mucho tráfico, ni pongo demasiado a caldo a nadie (aunque muchos lo merecen).
Al volver a activar mi cuenta el blog ha vuelto en sí. He ido a mirar mi correo y me encontrado con esto:

Sí, me han cerrado mi cuenta de Youtube por un vídeo de Tele5 que llevaba subido cosa de dos años y que había funcionado sin problemas, además de tener un número más que considerable de visitas. Y si por si eso fuera poco al darle a Acceder en Youtube me aparece un mensaje cuanto menos inquietante:


Andaos con ojito por si os pasa lo mismo. Creo que de ahora en adelante acogeré la frase "La culpa es de Tele5" como uno de mis gritos de guerra. Y si quiere, que venga Google y me ponga un trozo de cinta aislante en la boca.

Y esta os la dedico señores de Google/Tele5:


LOVE OF LESBIAN
Los niños del mañana

(¡vaya hijos de puta!)